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(Nueva
versión realizada por los delegados
a la Consulta de Septiembre de 2001.)
Sección
1
La
familia de la Unión Bíblica
en el mundo ha hecho las siguientes declaraciones
sobre la Biblia y el modo en que debe ser
tratada. La declaración de fe de
la Unión Bíblica establece
: "Creemos que las Escrituras del Antiguo
y Nuevo Testamento son inspiradas por Dios,
ya que sus autores hablaron de parte de
Dios al ser impulsados por el Espíritu
Santo, de ahí que sean completamente
dignas de confianza en todo lo que afirman
; y así son nuestra autoridad suprema
en asuntos de fe y vida".
Los principios ministeriales de la Unión
Bíblica establecen : "deseamos
realizar los ministerios que Dios nos ha
encomendado en obediencia a nuestro Señor
Jesucristo y en dependencia del Espíritu
Santo. En consecuencia, nos proponemos seguir
principios bíblicos en todo lo que
hacemos, enfatizando la oración como
un aspecto de vital importancia".
Ministerios
bíblicos : Al animar a otros a encontrarse
con Dios por medio de su Palabra, enfatizamos
la importancia de la Biblia como un todo.
- Animamos
a las personas a leer la Biblia de tal
modo que genere en ellas el arrepentimiento,
la fe, la obediencia y la adoración
a Dios.
-
Preparamos programas y materiales sistemáticos
para niños, jóvenes y
adultos, adaptados especialmente a su
edad y situación.
- Estamos
comprometidos con la lectura bíblica
sistemática, meditativa y en oración,
para permitir que el lector responda al
mensaje de toda la Biblia y no a pasajes
aislados.
- Nos
proponemos interpretar el texto de tal
manera que facilitemos al
lector el escuchar por sí mismo
el mensaje de la Biblia, hablando desde
el contexto original para su situación
contemporánea.
Sección
2
A
la luz de estas declaraciones, la Unión
Bíblica ha adoptado los siguientes
principios hermenéuticos para ser
usados por editores, escritores, y todos
aquellos que trabajan con la Biblia en nombre
del movimiento.
En vez de ser vistos como opciones en un
menú, estos principios deben tomarse
de una manera total ; al tomarse de una
manera integrada, serán los que gobiernen
nuestro enfoque cada vez que acudimos a
las Escrituras. El énfasis que se
coloca en cada principio puede variar en
diferentes ocasiones, pero todos deberían
estar integrando nuestro modo de pensar,
por lo menos implícitamente.
Creemos
que la Biblia debería ser interpretada:
-
En oración.
En humildad y en dependencia del Espíritu
Santo. Nos acercamos a las Escrituras
reconociendo que solamente el Espíritu
Santo puede abrir nuestros ojos ciegos
e iluminar nuestros corazones oscuros
en cuanto a lo que Dios está diciendo.
Así como presencia poderosa de
Dios, el Espíritu Santo dirigirá
a las personas a comprometerse con el
texto y a tomar el desafío de Dios
aquí y ahora. El reconocimiento
que el Espíritu Santo trae un sentido
de inmediatez, nos acercará a la
comprensión no sólo del
significado original del texto, sino también
de su significado profético contemporáneo.
- Corporativamente.
No puede ser una lectura individualista.
Somos el Cuerpo de Cristo. Nos encontramos
en una línea de interpretación
histórica que respetamos y de la
cual aprendemos. Al leer e interpretar
juntos las Escrituras, emerge mayor comprensión,
se profundiza el compañerismo y
se alienta la apropiación.
- Como
totalidad.
Estamos comprometidos a ver las Escrituras
su totalidad, a permitir que las Escrituras
interpreten las Escrituras, y promover
el entendimiento del amplio actuar de
Dios con la humanidad, desde la creación
hasta la nueva creación. Al hacer
esto afirmamos que la Biblia es una metanarrativa,
es decir, relata una historia que da sentido
a toda la vida, y por la cual toda la
vida debe ser juzgada. En términos
de esta metanarrativa, enfatizaremos la
interpretación tanto como una proposición
como también una respuesta a la
metanarrativa, ayudando a las personas
a entrar de forma imaginativa a la historia
bíblica, siempre buscando llevarlos
a vivir bajo su autoridad.
- Contextualmente,
como fue escrita.
La Biblia contiene diferentes formas literarias
(géneros) y el modo en que Dios
se comunica en algunas ocasiones difiere
de otras. Por lo tanto, la interpretación
incluye el conocimiento y el respeto al
género de cada pasaje. El pasaje
entonces debe ser interpretado de acuerdo
a la intención del autor y en términos
de su contexto histórico y canónico.
En cuanto a la crítica de que,
aunque pueda ser deseable, es inalcanzable,
nosotros afirmamos que mientras el conocimiento
exhaustivo de estas cosas es imposible,
el conocimiento adecuado no lo es.
- Contextualmente,
al leerla.
Nuestras presuposiciones, cultura, género,
edad e historia personal, todo lo que
sucede en nuestras vidas y comunidades,
siempre colorea nuestra lectura de las
Escrituras. Cada acto de lectura es una
interpretación. No obstante, podemos
conocer y experimentar la verdad escritural
; y mientras nuestras comunidades ejercen
una influencia significativa en el conocimiento
de las Escrituras, no son en última
instancia una fuerza determinante. Al
hacerlo, debemos traer constantemente
nuestra comprensión de la Escritura
hacia la Escritura. Al mismo tiempo debemos
escuchar la interpretación de las
Escrituras hecha por otros que pertenecen
a contextos diferentes, para que nuestro
entendimiento pueda ser enriquecido y
nuestros puntos ciegos puedan ser corregidos.
- Contextualmente,
al vivirla.
El encuentro con Dios a través
de su Palabra producirá un impacto
en nuestras vidas, alentándonos
a la adoración, la misión
y la santidad. Nuestra experiencia al
comprometernos a obedecer la Palabra de
Dios nos ayudará a entender mejor
la Biblia y a profundizar nuestra fe y
nuestra comunión con él.
- Cristológicamente.
Jesucristo (su nacimiento y su vida en
la tierra, su muerte y resurrección,
su ascensión y segunda venida)
es la Palabra clave de Dios en su trato
con los seres humanos ; él, por
lo tanto, es el foco de la revelación
divina en la Biblia. Nuestro propósito
básico establece que encontrarnos
con Dios a través de la Biblia
y la oración nos llevará
a la fe personal en Cristo. El Espíritu
Santo nos lleva siempre hacia la verdad,
siempre glorificando y testificando de
Cristo. A la luz de estas cosas, leyendo
la Biblia, deberíamos considerar
el modo en que un pasaje se relaciona
en última instancia con Jesucristo.
- Relacionalmente.
Un encuentro con Dios. No leemos la Biblia
simplemente para recoger información
acerca de Dios, sino que es a través
de las historias, promesas, mandamientos,
advertencias y ejemplos que comenzamos
a entender a Dios, a encontrarnos con
él y conocerlo personalmente. Interpretar
las Escrituras, pero al mismo tiempo privarnos
del gozo de esa relación de amor,
es perder completamente el propósito
para el cual Dios, cuya naturaleza es
amor, se ha revelado en sí mismo
en la Biblia. Dios es un Dios relacional,
su carácter es edificar y conservar
las relaciones. Por tanto, toda nuestra
interpretación de las Escrituras
debe estar basada en las dos dimensiones
de
a) nuestra relación con Dios
como hijos suyos, y
b) la red de relaciones humanas que integramos.
Fundamentalmente,
la lectura de la Biblia tiene que ver con
una relación con Dios, y esto puede
alcanzarse solamente dependiendo del Espíritu
Santo.
(Versión
recomendada por el Consejo Internacional
de
Unión Bíblica para uso mundial)
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